La onicocriptosis (OC), del griego ónyx (uña) y kriptós (escondida), es uno de los motivos de consulta más frecuentes en la práctica podológica. Se trata de una patología de la unidad ungueal en la que los extremos distales y/o proximales de los bordes de la lámina ungueal se incrustan, interaccionando anormalmente con los tejidos blandos periungueales, lo cual produce dolor y/o inflamación, pudiendo producir un proceso infeccioso de partes blandas como de tejido óseo
Epidemiológicamente, se estima una prevalencia del 20% de los pacientes que presentan un trastorno o patología del pie. Con mayor frecuencia afecta al primer dedo del pie, sin embargo, podría presentarse en dedos menores e incluso conjuntamente.

Izda. Onicocriptosis canal medial 1er dedo | Drcha. Onicocriptosis canal lateral 1er dedo y canal medial 3er dedo
Tradicionalmente, se ha relacionado el origen de esta patología con un corte inadecuado de las uñas, sin embargo, hay que contemplar un amplio abanico de posibilidades en cuanto a la etiología de la onicocriptosis. Dentro de las diferentes causas que pueden dar lugar a la incrustación ungueal, podemos diferenciar dos grandes bloques:
- Factores extrínsecos
Corte inadecuado de la uña
Higiene inadecuada
Uso de calzado estrecho
Actividades laborales y/o deportivas lesivas
Tratamiento de onicomicosis (hongos)
Autotratamiento
Traumatismos - Factores intrínsecos
Predisposición genética
Hiperhidrosis (exceso de sudoración, más en niños)
Deformidad digital
Patología ósea subyacente (exóstosis, “pico de hueso en falange distal”
Alteraciones mecánicas
Cabe destacar el origen multifactorial de la onicocriptosis, desde el corte redondeado de los picos de las uñas, pasando por traumatismos, como a las diferentes deformidades digitales y alteraciones mecánicas que puede producir un exceso de fuerza compresora en los bordes laterales de las uñas.
La gravedad de cada caso, está marcada por los signos y síntomas clínicos que presenta el paciente. Existen múltiples clasificaciones de la onicocriptosis. Una de ellas fue descrita por Martínez Nova et al. los cuales diferenciaron cinco estadios clínicos:
Estadio 1 – Eritema, edema leve y dolor a la presión del pliegue ungueal, que no sobrepasa los límites de la lámina ungueal.
Estadio 2a– Signos y síntomas del estadio 1 más acentuados y drenaje seroso e infección. Pliegue y rodete ungueal inferior a 3mm.
Estadio 2b– Signos y síntomas del estadio 2a y posible infección piogénica. Pliegue y rodete ungueal superior a 3mm.
Estadio 3 – Signos y síntomas del estadio 2b más acentuados con tejido de granulación e hipertrofia crónica del pliegue ungueal, que cubre ampliamente la lámina ungueal.
Estadio 4 – Evolución del estadio 3 siendo la deformidad grave y crónica de la uña, ambos rodetes periungueales y rodete distal.
Clasificación Martínez Nova et al. de onicocriptosis
El cuadro clínico del paciente no resulta ser inmóvil, es decir, existen factores que podrían dar lugar a un empeoramiento del caso, pudiendo pasar el paciente de un estadio leve a uno más grave si no se pone las medidas oportunas. A veces incluso, tratando de solucionar el problema el paciente intenta autotratar el problema, lo que en muchas ocasiones produce un agravamiento notorio de su afectación.

Onicocriptosis en estadio 2b autotratado por el paciente
El tratamiento irá en función del estadio en el que nos encontremos. El tratamiento puede incluir una terapia conservadora con espiculotomías (corte de los laterales de las uñas), tratamiento antibiótico (normalmente tópico), hasta cirugía ungueal para solucionar definitivamente el problema, ya que es importante entender que con los tratamientos básicos quiropodológicos, lo que conseguimos es una solución temporal del cuadro clínico.
La cirugía podológica, como cabe de esperar, está indicada para estadios graves de onicocriptosis. Sin embargo, es frecuente que el paciente con patología leve pero recurrente, solicite una solución definitiva de su problema.

Izda. Prequirúrgico | Drcha. Día 17 después de cirugía ungueal
De este modo, la indicación de la intervención quirúrgica no de dependiente únicamente del estadio en el que nos encontremos, sino también de las preferencias del paciente de cómo solucionar su problema, de forma temporal o definitiva.
Como conclusiones, destacar que la onicocriptosis es una patología muy común en las consultas de podología, que cursa con un cuadro clínico que puede llegar a limitar la actividad diaria de quien la padece, y que existe un amplio abanico de posibilidades de tratamiento que el podólogo debe contemplar y poner en disposición a sus pacientes para determinar cual es el camino terapéutico más adecuado para las necesidades de los afectados.
Alberto Real
