Dos seres de bajos fondos e instintos son los personajes sobre los que orbita el debut de Lorenzo Vigas. ‘Desde allá’, su primer trabajo, bien podría haber sido un romance entre dos hombres de personalidades antagónicas en la Caracas actual, pero nada más lejos de la realidad: el tema es más bien la naturaleza oscura y egoísta del ser humano, dispuesta a cometer los actos de mayor bajeza moral con tal de obtener lo que busca.
Para ello, Vigas adapta la historia del guionista mexicano Guillermo Arriaga, y le confiere una atmosfera áspera, desprovista de cualquier índice de amabilidad al espectador. La austeridad narrativa y visual, sin embargo, no le resta ni un ápice de profundidad a una historia donde la falta de comunicación entre sus dos protagonistas es clave para el desarrollo de la misma. Eso ayuda, junto al acercamiento naturalista de los planos, a que tanto Armando–un cincuentón que se dedica a arreglar prótesis dentales y que paga a chavales de bajos fondos para que se desnuden para él así masturbarse– como Elder –el líder de un grupo de pandilleros juveniles– establezcan una relación que, de otra manera, podría haber resultado inverosímil o demasiado suave.
‘Desde allá’ busca meter el dedo en la llaga y profundizar sobre su trabajo. Si bien se nota el afecto, la ternura y el deseo –contenido, eso sí– entre los dos protagonistas a lo largo de la película, esa muestra es austera y sutil, ayudando así a que Lorenzo Vigas pueda hablar tanto de las relaciones humanas como de los sentimientos, tan complejos como contradictorios. El resultado es una serie de patadas al estómago que se quedan muy adentro, demostrando que la incomodidad puede incluso provocar placer cinematográfico.
‘Desde allá’ se estrena el 24.6.15.
Carlos Martínez.
